De tecnología validada a propuesta comprable
Que una tecnología funcione no significa todavía que esté construida como una propuesta que otra persona pueda comprender, valorar y defender dentro de su propia organización.
Que una tecnología funcione no significa todavía que esté construida como una propuesta que otra persona pueda comprender, valorar y defender dentro de su propia organización.
Las decisiones principales de una presentación no deberían quedar subordinadas al editor de diapositivas. El soporte visual puede ayudar a pensar, pero no sustituye las decisiones estratégicas sobre objetivo, audiencia, selección y estructura.
Conocer un proyecto en profundidad puede dificultar la selección porque quien está dentro dispone de un contexto que la persona que escucha todavía no comparte.
Una forma útil de diagnosticar una presentación es separar cuatro capas relacionadas pero diferentes: narrativa, pitch, deck y ejecución. Trabajar en la capa equivocada puede consumir mucho esfuerzo sin resolver el problema principal.